Qué es un slogan

Un slogan, también llamado eslogan, es una frase corta y memorable que resume la promesa o el espíritu de una marca. Se repite en publicidad, en el sitio web y a veces junto al logotipo, con el objetivo de que la gente lo asocie de inmediato con esa marca específica, aunque no vea el nombre al lado.

Frases como "Just Do It" o "Because You're Worth It" funcionan sin necesidad de mencionar la marca, porque el reconocimiento ya está construido. Ese es el nivel al que aspira un slogan, aunque muy pocos lo alcanzan.

Slogan, tagline y propuesta de valor no son lo mismo

Estos tres términos se usan a veces como sinonimos, pero cumplen funciones distintas. El slogan suele ser emocional y permanente, parte de la identidad de la marca a largo plazo. El tagline puede cambiar por campaña, es más táctico y específico a un momento o producto. La propuesta de valor no busca ser memorable ni corta, busca explicar con claridad por qué alguien debería elegirte sobre la competencia, y suele vivir en el sitio web, no en un anuncio.

Un negocio puede tener un slogan de marca fijo y taglines distintos para cada campaña o temporada, mientras la propuesta de valor se mantiene como el argumento racional detrás de ambos.

Por qué la mayoría de los slogans se olvida

El problema más común no es de creatividad, es de especificidad. Frases como "calidad y compromiso" o "tu mejor opción" podrian aplicar a cualquier negocio de cualquier categoría, lo cual significa que no dicen nada específico de esa marca en particular. Un slogan que podría pertenecer a diez negocios distintos no va a diferenciarte de ninguno de ellos.

El segundo problema común es intentar meter demasiada información en una sola frase, resultando en textos largos que suenan a descripción de producto, no a algo que alguien repetiria de memoria.

Qué hace que un slogan funcione

Los slogans que se recuerdan suelen compartir estas caracteristicas:

  • Son cortos, casi siempre menos de siete palabras. Entre más corto, más fácil de repetir de memoria.
  • Dicen algo específico de esa marca, no una generalidad que aplicaria a cualquier competidor.
  • Suenan bien en voz alta, con ritmo, y a veces con juego de palabras o repetición de sonidos.
  • Sobreviven fuera de contexto, es decir, funcionan aunque se escuchen sin ver el logotipo o el anuncio completo.

Cuándo un negocio no necesita uno todavía

Un slogan tiene más sentido cuando una marca ya tiene claridad sobre que la diferencia de la competencia. Si ese trabajo de posicionamiento todavía no está resuelto, escribir un slogan primero suele producir una frase bonita pero vacia, porque no hay una idea clara detrás que resumir. En ese caso, conviene resolver primero la propuesta de valor y dejar el slogan para después.